Informe del IPCC de agosto 2021 es «un código rojo para la humanidad»

En colaboración con Paloma Alonso Dromant (palomadromant@gmail.com).

El pasado lunes 9 de agosto de 2021, el Panel Intergubernamental de Expertos en Cambio Climático de la ONU (IPCC, por sus siglas en inglés) publicó de forma oficial el sexto informe sobre cambio climático “AR6 Climate Change 2021: The Physical Science Basis”. La contribución del Grupo de Trabajo I al Sexto Informe de Evaluación aborda la comprensión física más actualizada del sistema climático y el cambio climático, reuniendo los últimos avances en la ciencia del clima y combinando múltiples líneas de evidencia del paleoclima, observaciones y comprensión de procesos y simulaciones climáticas globales y regionales.

“Una alerta roja para la humanidad”, así es como el secretario general de las Naciones Unidas, Antonio Gutérres describe las conclusiones del mismo. En sus propias palabras “La viabilidad de nuestras sociedades depende de que los líderes gubernamentales, las empresas y la sociedad civil se unan en torno a políticas, acciones e inversiones que limiten el aumento de la temperatura a 1,5 grados centígrados. Se lo debemos a toda la familia humana, especialmente a las comunidades y naciones más pobres y vulnerables, que son las más afectadas a pesar de ser las menos responsables de la emergencia climática actual. Las campanas de alarma son ensordecedoras (…) Este informe debe sonar como una sentencia de muerte para el carbón y los combustibles fósiles, antes de que destruyan nuestro planeta».

Algunos datos básicos del Informe del IPCC:

  1. La temperatura media mundial fue 1,09 °C más alta entre 2011-2020 que entre 1850-1900.
  2. Los últimos cinco años fueron los más calurosos registrados desde 1850.
  3. La tasa reciente de aumento del nivel del mar casi se ha triplicado en comparación con 1901-1971.
  4. La influencia humana es «muy probablemente» (90%) el principal impulsor del retroceso global de los glaciares desde la década de 1990 y la disminución del hielo marino del Ártico.
  5. Es «prácticamente seguro» que las temperaturas extremas, incluidas las olas de calor, se han vuelto más frecuentes e intensas desde la década de 1950, mientras que los eventos fríos se han vuelto menos frecuentes y menos severos.

En cuanto a España, como país de la región europea mediterránea, el informe prevé un aumento de la aridez y de las condiciones climáticas que favorecerán los incendios si no se actúa inmediatamente. Para mediados de siglo prevén temperaturas mucho más extremas, aumentos en las sequías, disminución de las precipitaciones y de la capa de nieve.

Los científicos creen que el mundo escucha sus advertencias, pero no actúa en consecuencia. «Solo reducciones fuertes y sostenidas de los gases de efecto invernadero en esta década pueden prevenir tal degradación climática, y cada fracción de grado de calentamiento adicional probablemente agravará los efectos acelerados», advierte la principal autoridad mundial en ciencia climática. Una reducción drástica de gases de efecto invernadero traería rápidos beneficios para la calidad del aire. Sin embargo, los expertos advierten de que las temperaturas globales necesitarán entre 20 y 30 años para estabilizarse.

Además el informe confirma que no hay marcha atrás para algunos de los cambios que ya están afectando al sistema climático. Es un testimonio del hecho de que los esfuerzos por reducir las emisiones de gases de efecto invernadero durante las últimas décadas han sido totalmente insuficientes. Como subraya el Resumen para los responsables políticos del IPCC, limitar el calentamiento a 1,5º C sólo se puede lograr mediante reducciones inmediatas y significativamente mayores. Y la única forma de alcanzar este objetivo es mediante la rápida implementación de NDCs (Contribuciones determinadas a nivel nacional) más ambiciosas.

Actualmente, tan solo un poco más de la mitad de las Partes del Acuerdo de París han presentado NDCs nuevas o actualizadas. Sin embargo, todos los países que aún no lo han hecho, tienen la oportunidad de presentar NDCs más ambiciosas. Y las naciones que ya han presentado NDCs nuevas o actualizadas, todavía están a tiempo de revisar y mejorar su nivel de ambición.

No es tarde para intentar corregir algunos de los errores del pasado, pero debemos actuar ya y con precisión.

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